Santísima muerte, limpia mi sendero de malos espíritus que intenten dañarme, de enemigos y personas con energías oscuras.
Llévanos por el camino del bien y sálvanos de la maldad que abunda en este mundo.
Dale alivio a los afligidos, dale paz espíritu de los perdidos en malas influencias y cuida de mis familiares, amigos e incluso de mis enemigos, que encuentren la luz y la tranquilidad de su alma sin necesidad de perjudicar a nadie.
Sé misericordiosa con las almas adoloridas, que sufren en el día a día y acuden a ti por consuelo e intenciones de progresar. Sé indulgente por quienes permanecen en las prisiones por algún error cometido o injustamente.
Perdona a quienes no te aceptan, Madre-Muerte, pues tu nos escuchas y estás presente, orientas nuestros pasos con tu poder y con fervor agradecemos por los favores concedidos.
Te imploro y te respeto, Santa Muerte, y confío en que me amparas a mi y a mis seres amados, y con tu protección mi mente, corazón y cuerpo estarán seguros a donde sea que vayan.
Que no se aparte tu luz y que mantenga iluminado mi camino a toda hora. Gracias por escuchar mis plegarias y por estar presente siempre. Oro por ti en el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Amén