El año 2016 la ciudad alcanzó su punto más alto en niveles de violencia, había enfrentamientos de militares contra organizaciones criminales.
Tan peligroso estaba el asunto que muchos de esos enfrentamientos llegaron a ocurrir en parques, cerca de escuelas, y en una ocasión hubo un enfrentamiento dentro de la plaza.
Solo hubo dos fallecimientos civiles, por desgracia fueron dos infantes, hermanos, un niño y una niña.
Fue a partir de ese día que comenzó aquel sonido de los columpios en el comedor.
La niña comenzó a aparecerse en la plaza, ojo con lo que estoy diciendo, la niña comenzó a aparecerse, no el fantasma de la niña, la niña, de carne y hueso se aparece en la plaza, ese detalle es muy importante.
Bueno, esta niña no solo se aparece durante la noche, también se aparece por la mañana y por la tarde, no es muy común, pero si ha llegado a ocurrir en varias ocasiones.
Por ejemplo, en una ocasión la gerente de la tienda de ropa nos reportó un código azul, es decir, un menor buscando a sus padres.
Me acerqué para atender la situación, mientras la gerente me llevaba su oficina para ver a la niña.
Me contó que esa niña había entrado hecha un mar de lágrimas porque no encontraba a su mamá, lloraba y lloraba con mucho sentimiento, le dieron una coca y una paleta para tranquilizarla.
Cuando llegamos a la oficina de la gerente la niña ya no estaba, nadie la vio salir, mientras algunos trabajadores la buscaban yo fui a revisar las cámaras de seguridad, ahí pude ver a la niña, era la niña muerta. historia de terror
En las cámaras se ve como sale de la oficina y camina hasta el baño de mujeres, creo que está de más aclarar que cuando revisaron en el baño no encontraron a ninguna niña.
Tuve que mostrarle las grabaciones a la gerente, pero no le di ninguna explicación, lo dejé a su criterio.
Por esto es que aclaré que no se trata del fantasma de la niña, pues un fantasmano habla, no puede tomarse una coca ni comerse una paleta, lo que se aparece es algo más que se escapa de mi comprensión.
En otra ocasión, esto ocurrió en la pizzería, una familia se quejó porque una niña andaba en en área de juegos del local.
La familia había rentado todo el local para una fiesta infantil y por supuesto que se molestaron al ver jugando a una niña que no había sido invitada a la fiesta.
La gente de los locales tiene prohibido hacer contacto físico con los clientes, más aún si se trata de niños.
Así que nos llamaron, había un guardia cerca así que fue, pero a los 5 minutos me avisó por radio que la niña estaba arrinconada en un tobogán y no podía sacarla.
Le pregunté si de casualidad la vestimenta de la niña era tal y cual, me dijo que sí, entonces, yo sabiendo que se trataba de la niña muerta, le dije al guardia que se retirara del lugar sin dar explicaciones.
La niña de un momento a otro simplemente desapareció.
Los trabajadores del supermercado han tenido varios encuentros con la niña.
Yo jamás les he explicado a detalle como está la situación, pero ellos lo deducen, ya saben que cuando la niña entra buscando a su mamá solo tienen que darle algo de comer y la niña se irá sin molestar a nadie.
Hay ocasiones que la niña se pone a hacer lo que los niños saben hacer mejor, travesuras, por lo general no lastima a nadie, pero si hace destrozos.
Una vez la niña se metió al local de los chinos y se puso a correr entre los pasillos, tumbando peluches, juguetes, gorras y playeras. Historia de terror
Fui a atender la situación, ahí descubrí una cosa muy inquietante, la niña sí se reflejaba en los espejos, pero su reflejo no era la niña que yo tenía frente a mis ojos, no, lo que estaba del otro lado del espejo era un cuerpo en descomposición.
Esas eran las cosas que ocurrían durante el día, pero en la noche todo era muy diferente.
Antes de la una de la mañana era muy raro ver a la niña, y las pocas ocasiones que se aparecía era a lo lejos, no se nos acercaba.
Cuando la criatura del sótano subía a la plaza la niña se iba a la zona del comedor, a jugar en los columpios. Ese chirriante sonido de los columpios meciéndose me pone muy nervioso, más porque, como dije antes, esa zona está en completa oscuridad.
En una ocasión, y aclaro que solo fue en una ocasión, la niña hizo algo que definitivamente no debería poder hacer si solo se tratara de una niña.
Eran unos minutos después de las dos de la mañana cuando los columpios dejaron de escucharse, nosotros seguíamos cerca del cine, protegiéndonos de la criatura del sótano.
Vimos a la niña asomarse entre las penumbras, solo era su rostro, pero la expresión que tenía no era la misma de siempre, además parecía haber reducido su estatura casi a la mitad.
Entonces salió completamente, su cuerpo estaba contorsionado, avanzaba con sus 4 extremidades, como si fuera un perro.
Fue la cosa más horrible que jamás he visto, eso ya no era una niña, no tengo idea de que diablos era, pero estaba muy lejos de ser una niña.
No lo dudamos ni un segundo y todos corrimos porque esa cosa nos estaba persiguiendo y no era con intenciones amistosas.
Era tanto nuestro miedo que olvidamos por completo que no debíamos adentrarnos en las zonas oscuras, pudimos llegar hasta las letras de entrada sin problemas, pero cuando quisimos llegar hasta el letrero de la pizzería vimos a la criatura del sótano frente a nosotros.
Nos detuvimos de golpe, y entre jaloneos nos las arreglamos para dar media vuelta y correr hacia el local más cercano, que es uno donde se rentan artículos para el hogar.
Entre 3 tuvimos que abrir el candado de la cortina pues yo estaba temblando y no podía hacerlo solo, levantamos un poco la cortina del suelo y nos metimos por abajo.
Nada más entrar encendimos las luces del local y nos alejamos de la cortina.
No salimos de ahí en todo lo que restaba del turno.
Dos de los guardias que estaban esa noche ya no regresaron, no los culpo, si yo tuviera su sueldo también hubiera renunciado, es poco dinero considerando el riesgo.
Afortunadamente hasta el día de hoy la niña no se ha vuelto a convertir en esa horrible cosa que parece un demonio.
Por si todo esto no fuera suficiente, aún falta lo más escalofriante, el hermano de la niña muerta.
